Sabemos que si andás con ganas de invertir, hay una frase que aparece con frecuencia: interés compuesto. Es una pena no saber de qué se trata y desaprovecharlo para tomar mejores decisiones y obtener más ganancias cuando ponés tu plata a trabajar.

Mirá estos ejemplos y aprovechalos. 

¿Qué es el interés compuesto y cuáles son sus características?

Cortito y al pie: el interés compuesto es aquel que se va sumando al capital inicial y sobre el que se van generando nuevos intereses. Es una forma de lograr que las ganancias se multipliquen sin hacer mucho para ello.

Eso pasa porque, en lugar de retirar los intereses que se generan mes a mes, ese interés ganado se reinvierte y pasa a formar parte del capital original sobre el que se generan intereses.

Sus características son:

  • Crecimiento del capital inicial en cada período porque se van sumando los intereses.

  • Una tasa de interés que se aplica sobre un capital que va cambiando (capital variable).

  • Los intereses aumentan en cada período.

Literalmente, tu plata aumenta.

¿Simple o compuesto?

Así como el mate puede ser dulce o amargo (y no los dos a la vez), el interés puede ser simple o compuesto.

La principal diferencia entre interés simple y compuesto es el tipo de capital sobre el que se generan: como ya dijimos, el segundo es sobre un capital variable, mientras que el primero es sobre un capital fijo. Esto hace que el interés simple sea siempre igual en cada período, ya que no se suma al capital para poder generar nuevos intereses.

Interés compuesto: ejemplos clave para entender

  1. Suponé que invertís 15 mil pesos a 30 días con una tasa de interés del 5%. Esto te da $750 de interés, así que al fin de mes vas a tener $15.750. 

Ahora, volvés a invertir esa plata por otros 30 días: el nuevo monto pasado el plazo va a ser de $16537,50 (con un interés de $787,50, porque la tasa del 5% se calcula sobre el total del capital, ahora de $15750). 

2. Pasa lo mismo con un depósito en cuenta de $100 a un interés del 10% anual. Sin retirar los intereses, al cabo de un año vas a tener 10 pesos de intereses y un total de $110. Al final del segundo año, los intereses generados van a ser de $11 y un total de $121.

3. Vamos al ejemplo de un plazo fijo con un interés del 40%. Invertís 30 mil pesos por 6 meses, y reinvertís cada medio año el capital variable. Al cabo de dos años vas a haber cuadruplicado esa plata.

4. En una inversión con interés simple de mil pesos al 5% durante cinco años, vas a tener al final $1250. Mientras que en una con interés compuesto vas a contar con $1276,28. Puede parecer muy sutil la diferencia porque el monto es pequeño, pero con un capital inicial mayor, se nota más. 

¿Se entendió mejor con los ejemplos? Podría decirse que el interés compuesto es “intereses que vienen de los intereses”. Está buenísimo para considerarlo en inversiones a largo plazo, realmente marcan la diferencia.