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Alquilar vs comprar. Esa es la cuestión. Cuando se habla de alquilar, hay quienes dicen que es desperdiciar plata o tirarla a la basura. Pero, ¿qué tan real es esto? Tener una vivienda propia puede ser un plan a largo plazo, y alquilar, la única opción. Sin embargo, a esta situación se sumaron miradas para aportar alternativas y sacarle la connotación negativa al alquiler. Pero, en definitiva, ¿qué es más rentable, alquilar o comprar?


Como todo, ninguna opción es buena o mala por sí misma, sino que depende de cómo usemos nuestra plata y cuál sea nuestro objetivo principal. Así que si te estás preguntando qué es más rentable, alquilar o comprar, te presentamos tres escenarios distintos para que veas en cuál estás más cerca de actuar:

Quiero invertir en inmuebles

Si tu meta es tener una vivienda a modo de inversión, financieramente tal vez no es lo mejor. Implica desembolsar una gran cantidad de dinero para obtener una rentabilidad de alrededor del 1,5% anual. ¡Vas a tardar añares en recuperar lo que pagaste! Como existen alternativas de inversión -a largo plazo- que generan mejores ganancias, te recomendamos explorar un poco más.

Quiero cumplir el sueño de la casa propia

Deseás tu propio hogar, ese es otro cantar. Acá lo emocional pesa muchísimo, y -aunque nos vamos despojando de ciertos mandatos y sueños heredados- pretender tener una escritura del techo que tenés sobre tu cabeza, ¡es más que válido! 

Lo que está buenísimo: 

Sensación de seguridad: adquirimos un activo.

Chau gastos de alquiler.

Si el precio de la propiedad aumenta en el tiempo, te capitalizás.

Podés refaccionarla y modificarla como quieras. 

Es una forma obligada de ahorrar.

Si necesitás liquidez o simplemente mudarte, podés venderla. 

Lo que no está tan bueno: 

Si contabas con bastante efectivo para comprarla, te perdés la oportunidad de invertir toda esa plata en algo que genere ganancias y no gastos. 

Si pediste un préstamo, adquirís una deuda y tu capacidad de ahorro mensual se verá comprometida por años. ¿Conseguiste uno en cuotas fijas y en pesos? ¡GO-LA-ZO!

Ahora bien, después de analizar pros y contras, decidís continuar con la compra y encontrás una con un precio razonable y en una ubicación que te gusta. A ese valor -después de pelearlo un poco y tal vez conseguir un descuento- en Argentina vas a tener que sumarle algunos costos asociados: 

-Impuesto a los sellos.

-Honorarios de escribano y gastos de escritura. 

-Comisión para el agente inmobiliario: entre un 3 y un 5% sobre el valor de la propiedad. 

-¿Necesita arreglos? Está bien, tal vez pueden esperar, pero será algo a contemplar a futuro. 

¿Estás haciendo cuentas? ¡Excelente! Manos a la otra para armar un plan de ahorros para lo que falta y/o comparar opciones de préstamos. Si contás con un colchoncito, en el mientras tanto poné la plata a trabajar así genera ganancias. 

Creo que alquilar es mi única opción

Heredamos de generaciones anteriores la creencia de que alquilar una vivienda es tirar o regalar la plata. Tiene muy mala fama, es verdad. Pero no siempre es así. Siendo realistas, encontrarse con toda la plata para comprar una vivienda, no es algo fácil. Pero, pensando fríamente en números: ¿qué pasa si conseguís el dinero y en vez de adquirir una casa lo invertís en un negocio, acciones, o cualquier instrumento que genere mejores ganancias? 

Puede ser un desafío pensar en colocar nuestros ahorros en algo que genere más plata en vez de comprar ladrillos. Un real e interesante cambio de paradigma. Incluso puede ser algo temporal y te permite probar distintas zonas sin comprometerte a largo plazo. 

En qué casos no está tan bueno: si sos medio tiro al aire y peso que agarrás, peso que gastás. Esta ecuación requiere compromiso para generar ganancias y darte a futuro algo más grande que lo que tenés ahora. 

Si tenés la plata para elegir alguna de las opciones, ponele cabeza y analizalo. La mejor elección es la que te de tranquilidad. Tal vez no lo puedas resolver en soledad y necesites asesoramiento y opiniones de personas expertas que te guíen en el camino de las inversiones. 

Después de tanta info, nos animamos a decir que el mito se ha derribado:  alquilar no es tirar la plata a la basura. 

¿Estás de acuerdo? ¡Contanos!