Ya sea porque querés adoptar hábitos más amigables con el planeta o porque querés hacerte menos mala sangre cuando llega la factura, seguramente estés pensando cómo ahorrar energía en el hogar, y combustible en tu vehículo. 

Ninguno de esos gastos son un chiste: ni el precio de la electricidad y el gas, ni el precio de la nafta en Argentina. Así que no es de extrañar que circulen mil y un métodos de cómo ahorrar energía en el hogar y fuera también. ¿Son ciertos o es puro chamuyo? Comprobá qué es mito, qué es dañino, y qué realmente funciona.

Ahorrar luz y gas: ¿posta o verso?

Como dijimos, los consejos de ahorro de energía eléctrica y gas, abundan. Sin embargo, ¿cuáles son ciertos y cuáles sólo venden humo?

1. Desconectar los electrodomésticos ahorra energía

Posta. Dejar enchufados electrodomésticos, cargadores y todo tipo de dispositivos es lo normal, pero no por nada se los llama “vampiros energéticos”. Por ejemplo, el cargador del celu solo consume 0,26w, y si dejás el teléfono totalmente cargado y conectado, puede llegar a gastar 2,24w. Desenchufando lo que no está uso podés ahorrar un 10% de energía por mes.

¿Cuáles son los dispositivos o electrodomésticos que más consumen o desperdician energía cuando están enchufados al vicio?

  • La compu: gasta incluso cuando está apagada. Mejor ponela en modo hibernación y desconectala.
  • Los peques de la cocina: pava eléctrica, cafetera, tostadora, etc. A no ser que los uses varias veces al día, desconectalos después de cada uso. 
  • Consolas de juegos. Acá hay una realidad que cada gamer entenderá: suele suceder que a veces dejás la Play en modo de espera para continuar la partida donde la dejaste. ¿O no? Bueno, esos puntos que no querés perder y que pueden ayudarte a pasar de nivel, se traducen en consumo de energía.
  • Accesorios modernos de iluminación. ¿Cómo, los más nuevos y optimizados gastan más que los viejos en la posición de apagado? Solo los que cuentan con complementos como la operación activada por sonido, que usan energía en el modo de espera.

2. Apagar la calefacción gasta más que en temperatura constante

Verso. El famoso “piloto” de la estufa sigue consumiendo, y apagarlo para luego prenderlo cuando lo necesites, no significa un mayor gasto. La explicación es que cuando el sistema de calefacción reinicie, va a necesitar un poco de energía para calentar el lugar, pero este gasto siempre será menor al gasto total de la calefacción encendida todo el día, aunque esté al mínimo. 

Si la distribución de tu vivienda lo permite, y dormís con pijama o colchas abrigadas, lo mejor es apagar la calefacción por la noche y aprovechar el calor que permanece en el ambiente. Así te ahorrás hasta un 13% del gas o la electricidad. ¿Tenés cómo programar que los radiadores se enciendan a determinada hora? Es un golazo para templar la casa desde unos 15 minutos antes de levantarte. 

3. Usar lámparas bajo consumo es útil

Posta. La más posta de las postas. No solo porque su nombre ya lo dice todo -bajo consumo-, sino porque en serio te ahorrás hasta un 75% del consumo que gastarías con lámparas incandescentes. Igualmente, por lo que más quieras, si no estás en un ambiente, ¡apagá la loooooz!

4. La pérdida de temperatura por ventanas no cambia nada

Verso. Por algo dicen que tener las ventanas aisladas es clave para mantener el calor o el frío -depende de la estación- dentro del ambiente. Es más: entre el 25% y el 30% de la calefacción gastada en las casas se destina a cubrir esas pérdidas.

Consejos para ahorrar combustible que te mienten en la cara

  • No tiene sentido circular en punto muerto cuesta abajo o cuando estás llegando a semáforo o cruce, para ahorrar combustible. Esto no sirve, porque como no tiene marcha puesta, el motor necesita inyectar nafta o gasoil de manera constante para no calarse. 

  • Apagar el aire acondicionado cuando circulás a más de 100 km/h. Es cierto que encendido gasta aproximadamente un 20% más de combustible, pero apagarlo solo tiene sentido si estás circulando a baja velocidad. Cuando vás más rápido, el aire que entra al habitáculo genera resistencia y provoca más gasto en combustible que si tuvieras el aire prendido. Y nadie quiere ir con las ventanillas cerradas un día de calor, ¿no?
  • Tampoco infles en exceso los neumáticos para ahorrar nafta con eso. Siempre inflalos a la presión recomendada; poner aire de más puede ser peligroso, porque el agarre disminuye y corrés más riesgos de que se pinche o reviente la goma.

Entre tanto, un consejo que no es debatible, y es pura posta, es que en muchas ocasiones podés aprovechar las promos de pago con tarjeta de crédito o billetera virtual para ahorrar, aunque no sea en el consumo de energía, al menos sí unos pesos en la facturas o al cargar combustible.

Lo que sí ayuda a ahorrar nafta o gasoil

  • Evitar llevar peso extra en el vehículo. ¿Vas con el baúl lleno de cosas por la vida? No te conviene. No solo es una cuestión de espacio y practicidad, es porque conducir con 100 kilos de peso innecesarios a bordo en un auto mediano, ocasiona hasta un 6 por ciento extra de consumo. Además, si las cosas van sueltas puede resultar peligroso.

  • Escapar a las horas pico para ir a cargar combustible. ¡Ay esa fila eterna en la estación de servicio con el motor en marcha! 

  • No hacer cambios bruscos de velocidad. Evitar frenar o acelerar de golpe es la que va.

  • Dar mil vueltas buscando estacionamiento gratis. Ese paseo puede costarte unos cuantos pesos, es bastante contaminante, y por supuesto una linda pérdida de tiempo. 

Ya sabés: si buscás formas de cómo ahorrar energía en el hogar y combustible, hacelo a conciencia, evitando las sonseras que te pongan en riesgo por ahorrarte dos pesos. No vaya a ser que caer en el mito te termine costando mucho más caro.