La educación financiera es un tema que deberíamos incorporar como un hábito en nuestro día a día, y lo ideal es que su aprendizaje comience en los primeros años de edad. Pero, ¿cómo hablar de plata con niños y niñas? Te contamos algunas claves para encarar este tema en familia.

La plata no es un tabú

Uno de los mayores mitos a derribar es que hablar de plata está mal. Alentar la educación financiera desde los primeros años es fundamental para que los chicos aprendan el valor de la independencia y la responsabilidad. “La noción de sacrificio está más relacionada a las personas adultas. Está muy bien que niños y niñas aprendan la cuestión de la autonomía con el dinero, que puedan entender que cuando necesitan o quieren algo, pueden ahorrar”, explica la Licenciada en Psicología, Ana Laura Guyet (M.P.: 12992). 

Niño con un tarrito y monedas. Ahorro.

Para no “forzar” la educación, podemos enseñarles a partir de su cotidianeidad y de lo lúdico. Por ejemplo: si les compramos un juguete, lo usan poco y, al tiempo quieren otro, es momento de explicarles que los objetos tienen un valor, y que los compramos con el resultado del esfuerzo. 

“Tanto la tecnología como el dinero son cosas que se tienen que ir limitando para enseñarles a hacer un uso cuidadoso y razonable de todo. Quizás darles una alcancía está bien para que guarden, así cuando quieran comprarse un juguete entiendan que para eso te tienen que dar plata y es necesario juntar cierto monto, para comprender qué implica todo eso”, amplía Guyet. 

¿Cuándo empezar a hablar de de plata con niños y niñas?

Para cada edad hay un enfoque distinto y nunca es tarde para empezar a charlar del tema. Según la etapa de la vida, se puede abordar de varias maneras. “Hay un salto importante entre la preescolaridad y la escolaridad, con la caída de los dientes y la aparición del Ratón Perez.”, indica Patricia Luna, Licenciada en Psicología ( M.P.:2495). 

Abuelo le enseña de finanzas a una niña. Tienen monedas y una alcancía.

Para los más chiquitos, entre los 3 y 5 años es mejor enfocar el tema desde el esfuerzo que requiere conseguir cosas y que no se puede tener todo al mismo tiempo. “La autoridad no es el dinero, sino la persona. No siempre es ´no te compro porque no hay plata´. No, a veces hay que decirles que decidís que en este momento no es conveniente, o considerás que no es necesario comprar lo que piden”, cuenta Luna. De esta manera, van a adquirir paciencia y reconocer que no siempre se puede todo. 

Por otro lado, a partir de los 6 años, cuando aprenden a restar y sumar, la noción del dinero se materializa en números y el reconocimiento de que 1000 es mayor que 100 pesos, es más tangible. Luego, a partir de los 11 años, o ya entrando en la adolescencia, es momento de comenzar a incorporar temas más complejos. 

Patricia Luna, Lic. en psicología

Aprender desde la práctica

Una buena manera de encarar el manejo de la plata es que chicos y chicas observen cómo se usa en el día a día, conozcan la importancia del dinero y también de dónde sale. Llevarlos a hacer las compras, explicarles cómo funciona un cajero automático o comparar precios, son formas entretenidas de que vayan adquiriendo este conocimiento. En general todo les causa curiosidad, así que el ver a una persona adulta usando billetes, tarjetas de crédito, y monedas, seguro sera el puntapié ideal para formular mil preguntas. Spoiler: puede desatar una catarata de los clásicos «¿por qué?», pero va a estar completamente justificado, ¿no?

Mujer y niña van a un cajero automático. Es importante mostrarle a los más chicos estas situaciones cotidianas, y hablar de plata con niñas y niños.

Pongamos el caso de los cajeros: tu peque puede pensar que esa maquinita da plata infinita. Estas situaciones son claves para hablar de cómo es en realidad. La Licenciada Luna ensaya una frase simple para explicar una situación cotidiana: “Mamá no está en casa porque está trabajando, y con ese trabajo gana dinero que sirve para vivir: alimentarse, ir a la escuela, darse algunos gustos. Así, van asociando el trabajo con el dinero”.

Cómo manejar los caprichos

Lo sabemos, la educación a veces no alcanza y los caprichos le ganan a cualquier enseñanza. ¿Qué hacer en estos casos? La profesional retoma una idea que mencionamos antes: «La familia puede tener dinero y comprar todo lo que el niño desee, pero debe poder entender que hay una espera, que no todo lo que se quiere, se tiene».  

Una vez que pase el berrinche, podemos volver a hablar del tema y aprovechar el momento para explicarles sobre la diferencia entre lo que se necesita y el deseo, y que no siempre se puede cumplir con todo lo que uno pretende.

Enseñamos con acciones

“Cuando los chicos ven qué es lo prioritario en una familia, también aprenden sobre administrar el dinero, por eso es clave enseñarles a través de acciones”, indica Luna. Es decir, cuando ven en qué gastan habitualmente las personas adultas que los rodean, van formando una idea sobre qué es importante o fundamental, y qué está en segundo plano.

Es crucial implementar la educación financiera desde los primeros años para que, a medida que esas personitas brillantes crezcan, reconozcan el valor de la plata, y el esfuerzo que hay detrás de cada compra. 

Todo lo que se charla y se discute, se internaliza mejor. Así que aprovechá para hablar de plata con niños y niñas, ya sean tus sobris, hijos e hijas, o incluso nietas y nietos. Les vas a estar haciendo un favor para que afronten con más herramientas su vida adulta. Contanos, ¿cómo lo manejan en tu casa?

Atenti que se viene una nota sobre videojuegos y apps para aprender sobre finanzas de un modo divertido, ¡no te la pierdas!