¡Cuántas veces habremos hablado de lo mismo, parecemos disco rayado! Si lográs que a fin de mes te queden algunos pesos, porfa no los guardes debajo del colchón. Si querés que sigan valiendo algo para cuando rompas el chanchito, lo mejor es buscar alternativas para evitar la devaluación. En este sentido, ya te hablamos de algunas opciones de ahorro e inversión. Hoy se nos dio por recurrir a una casi tan clásica como el dulce de leche, y nos preguntamos: ¿cómo funciona el plazo fijo?

Sospechamos que sabés lo que es, hasta el abuelo alguna vez tuvo uno, ¿no? Además hay que reconocer que son muy simples de configurar desde el home banking. Sacás el celu o la compu, y en dos clics estás poniendo la platita a trabajar y generar rendimientos. El  quid de la cuestión es analizar si te conviene un plazo fijo en Argentina, o no.

Mirate qué importante, ¡prestándole plata al banco!

Sí, ¡lo que estás leyendo! Colocar un plazo fijo es algo así como darle un préstamo al banco. Solo que no te lo devuelve en cuotas, sino que, cuando termina el período de tiempo determinado para la colocación, se acredita todo junto de nuevo en tu cuenta.

Hacer un depósito a plazo fijo significa depositar en el banco una cantidad de plata por cierta cantidad de días, desde los 30 hasta los 365 días, o más si es que lo renovás. Cuando llega la fecha pactada, el banco te devuelve el dinero invertido más un extra en concepto de intereses. Acá es donde ganás ese alguito que intenta darle pelea a la inflación.

Sí, intenta, porque muchas veces las tasas de interés que ofrecen las entidades financieras no llegan a igualar el porcentaje de inflación de un año. Eso hace que muchas personas opinen que no es la mejor opción de inversión. Además, hay que considerar que esta plata queda inmovilizada y no la podés usar hasta el día del vencimiento del plazo fijo.

Sin embargo, como se busca incentivar el ahorro en pesos, actualmente las tasas están relativamente altas. Y cuanto mayor es el plazo por el que dejás depositada la plata, es probable que también sean mejores las tasas. Entre dejarla durmiendo en una caja de ahorro (o debajo del colchón) y lograr cierta rentabilidad, nos quedamos con la segunda opción, ¿no?

¿Cuántos plazos fijos puede tener una persona en Argentina? Todos los que quiera: mientras el monto mínimo sea de mil pesos, ¡no hay límites al respecto! 

Es más, el banco chocho, porque esa plata que depositás le sirve para financiar a los demás clientes. Incluso, podés colocar un plazo fijo en dólares en Argentina (aunque no tienen tan buenas tasas de interés y el rendimiento es mucho, muchísimo, menor).

¿Cómo calcular las ganancias con un plazo fijo?

Buscá la calculadora, o lápiz y papel, ¡vamos a descubrir los intereses totales de un plazo fijo! 

Supongamos que contás con $3000 que podés destinar para inversión, este es tu capital. Vas a destinarlos a un plazo fijo durante 60 días. Actualmente, el banco ofrece una tasa nominal anual que ronda el 48%. 

La fórmula entonces es: 

Capital x (tasa de interés x el plazo / 365)= intereses ganados

¡No te asustes, vamos de nuevo! 

$3000 x (0.48 x 60 /365) = $236

Tu ganancia es de $236. 

Comparador de tasas

Te compartimos un machete para que no tengas que andar peregrinando por los bancos para descubrir la tasa de interés que paga cada uno. Hacé clic acá para conocer la tabla comparativa que confeccionó el Banco Central de la República Argentina. 

Tipos de plazos fijos

  • Plazo Fijo Tradicional: el clásico, no lo podés cancelar hasta haber cumplido el plazo, y ahí elegís si renovar o no.
  • Plazo Fijo Precancelable o con Cancelación Anticipada: podés disponer de tu plata antes de lo pactado, aunque los intereses son menores.
  • Plazo Fijo en UVAs: te da un interés generado por una tasa fija y un componente variable (UVA) que se ajusta según la inflación.

¿Puedo hacer un plazo fijo si no soy cliente del banco?

¡Sí, podés! ¿Lo mejor? Lo gestionás desde el celu o la compu y se debitará de la cuenta en pesos que tengas abierta en tu banco.

¿Cómo se hace?

1- Ingresás a la página web o a la app del banco donde querés constituir un plazo fijo. 

2- Indicás tu CUIT/CUIL y tu CBU o alias de la cuenta en la que se debitarán los fondos.

3- Elegís los detalles del plazo fijo (capital, tiempo, tipo). 

4- En tu homebanking te aparecerá una opción denominada “Para constituir colocación a plazo”. Ahí podés autorizar o rechazar lo que gestionaste en el otro banco.

5- Cuando esté todo listo, el banco donde hiciste el plazo fijo deberá mandarte por mail todos los datos de la operación.

6- El día del vencimiento, el banco donde hiciste el plazo fijo te transferirá el monto invertido más los intereses ganados.

Entonces, ¿convienen o no convienen? 

La principal ventaja de los plazos fijos es que no tienen sorpresas y son simples de constituir. Hoy en día, con un par de clics, lo lográs sin tener un posgrado en finanzas. El rendimiento no es una cosa de locos, la verdad que no. Sin embargo, si tu otra opción es dejar esos pesos devaluándose en la alcancía, ¡dale para adelante con el plazo fijo! 

Si te animás a entrenar y desafiar un poquito más tu perfil inversor, podrías probar con opciones como Fondos comunes de inversión, bonos y/o criptomonedas. Y si diversificás tus inversiones, ¡mucho mejor!