Se cumplen 21 años del estreno de Nueve Reinas, una de las creaciones más taquilleras del cine argentino. Y aunque podamos hablar de todos los premios internacionales que ganó y de las razones por las cuales se convirtió en un clásico de culto, lo que asombra es su resistencia para pasar de moda. 

Todo el guión se basa en avivadas, estafas, engaños, robos y traiciones que lograron reinventarse y sobrevivir para estar más vigentes que nunca. Sospechamos que hay evidencia científica que indica que hasta algunos marcianos vieron esta peli, sin embargo vamos a evitar los spoilers. Eso sí, prestá atención que hay datazos para protegerse de fraudes y trampas que se valen de simples descuidos y un poco de tu confianza.  

La famosa viveza criolla

Ricardo Darín encarna a Marcos, un hombre de barba candado que sonríe una sola vez en toda la película. Gastón Pauls es Juan, un timador poco experimentado que pretende aprender los gajes del oficio delictivo con su nuevo compañero. Sabe algunos trucos, pero su mayor fortaleza es la cara de bueno que tiene; aparentemente ese rostro es su mejor argumento a la hora de convencer a quien sea. 

La dupla se complementa a la perfección y va concretando pequeñas estafas en las calles de un Buenos Aires auténtico, evidenciando costumbres y terminologías muy argentinas. El contexto no es un dato menor, porque la famosa viveza criolla le imprime un toque único. Es una picardía oportunista y negativa que -sin ser exclusiva de este país- no está presente en todo el mundo, y que podría explicar por qué la remake de Nueve Reinas en Estados Unidos no tuvo el mismo éxito.  

En una icónica escena, el personaje de Darín le pide a su alumno que mire bien alrededor y le señala todo tipo de personas listas para cometer un delito a la luz del día. Con gran habilidad identifica abanicadores, colateros, descuidistas, escruchantes, arrebatadores, pequeros, biromistas, gallos ciegos, mecheras, levantadores, bondistas, tocomocheros, mostaceros, lanzas y arrastradores.  

Estás necesitando googlearlos, ¿no? Hay muchas personas en la misma, de hecho en las redes aún hoy suelen aparecer preguntas sobre tácticas que usan Marcos y Juan en el largometraje de Fabián Bielinsky. 

Alguna que otra vez se dijo que la película hacía apología del delito, pero Darín respondió que en realidad es todo lo contrario, porque desenmascaran a los chantas. Y es que aunque hayan pasado dos décadas desde su estreno, y que con Internet algunas personas están más informadas y comunicadas que en el año 2000, quienes se dedican a cometer este tipo de estafas y fraudes se van aggiornando para encontrar víctimas confiadas o distraídas. 

Si te parece raro prestar plata a una persona desconocida que toca el timbre de tu casa, lo mismo debería pasarte con compartir datos en redes sociales, sitios web y telefónicamente. Una gran enseñanza de Nueve Reinas es que no todos los robos incluyen violencia y un arma, ¡incluso hay quienes apelan a lo emocional para concretar el engaño!

Tipos de fraudes actuales:

  • Piden información a cambio de un premio por el cual no participaste. 
  • Solicitan datos de tu tarjeta por un servicio gratis que no gestionaste.
  • Avisan que te adjudicaron un subsidio estatal y que para recibirlo te van a ayudar a cambiar las claves de tu homebanking. 
  • Envían correos electrónicos haciéndose pasar por entidades bancarias y pidiendo datos de tu cuenta, para luego extraer dinero. 
  • Gestorías truchas: exigen plata para resolver algún trámite engorroso, y desaparecen. 
  • Emails con sentido de urgencia avisando que alguien intentó entrar a tu cuenta bancaria o en alguna red social, y que debés hacer clic rápidamente para recuperarla. Si accedés, podés estar entregando tus credenciales de ingreso a los estafadores. 
  • Ofrecen préstamos en Facebook a muy baja tasa de interés, a cambio de un pequeño adelanto en efectivo como garantía. 
  • Clonan cuentas en redes sociales para hacerse pasar por una persona conocida que está en problemas y necesita plata con urgencia. 
  • Falsas invitaciones a eventos por Google Calendar. Si aceptás, facilitás el hackeo de tu teléfono. 

Nueve Reinas tiene humor negro, suspenso, drama atrapante y algunos tips para prestar más atención en situaciones cotidianas. Vale la pena verla más de una vez, porque cuando ya conocés el final ciertos diálogos cobran otro significado. 

No sabemos cuántos años de perdón tiene el que le roba a un ladrón, pero tenemos la certeza de que siempre es un buen momento para preparar pochoclo y ver esta peli.