¿Querés ser tu propio jefe o jefa? Apostamos que es una pregunta que escuchaste varias veces. Y sí, en este contexto en el que tantas personas buscamos independencia, aumentar nuestros ingresos y manejar nuestros horarios, suena tentador. El problema es que no siempre viene seguida de una propuesta honesta, y en ciertos casos es un slogan pegadito a un negocio flojo de papeles, o incluso de una propuesta asociada a las estafas piramidales en Argentina.

No siempre, la verdad es que no siempre, pero si te hacen esa pregunta, pará las antenas y prestá atención, así no te llevás un chasco, o te involucrás en un fraude. 

Las estafas piramidales en Argentina últimamente son trending topic gracias a algunas empresas que resultaron ser un fraude. No hace falta mencionar ningún nombre, pero segurito alguno se te viene a la cabeza, porque cada tanto aparecen en los medios de comunicación o cae alguna persona que conocés. Nadie es inmune a ser víctima de estos engaños, y como no está para nada bueno, te traemos algunos consejos para que te mantengas alerta.

Muchos nombres, una sola estafa

Estructura piramidal, telar de la abundancia, esquema de Ponzi y todas sus variables son muchas formas de nombrar lo mismo: una estafa. Y, claro, un delito. O más bien tres: estafa, lavado de dinero y captación de dinero sin autorización de la CNV o el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

El joven mira con duda y preocupación a la cámara. Necesita información para para no caer en las estafas piramidales en Argentina.

Estos negocios piramidales tratan de captar fondos a cambio de rentabilidades muy altas y premiar con bonos extra a los que atraen nuevos usuarios y usuarias. Es decir, funcionan a base de participantes que deben “invertir” cierta cantidad de dinero y luego recomendar y captar a más clientes (entre 2 y 6 personas nuevas) que también ponen alguna cantidad de plata. 

De estos ingresos es de donde provienen las ganancias de los participantes originales. Por eso, un esquema piramidal solo puede mantenerse mientras existan nuevos participantes. Ah, pero cuando ya no entra más gente… ahí está el problema. Y es así porque la mayoría de las otras personas involucradas en el “negocio” se quedan sin nada y el sistema simplemente colapsa, ¡la rueda se detiene! 

En ciertas ocasiones podrás escuchar que alguien cobró, y por eso defiende el negocio / emprendimiento / organización / fundación. Y sí, los primeros que entran suelen recibir dinero, porque generan el boca en boca necesario para difundir la propuesta y que más personas se sumen.  

Tipos de estructuras piramidales

Las estafas piramidales actuales pueden ser:

  • Abiertas, donde quienes participan conocen la estructura y por eso no podemos decir que sean víctimas de un engaño. 
  • Cerradas, como lo son los esquemas de Ponzi, donde una persona o institución funciona como dueña de la pirámide, pero se presenta como un mediador de inversiones. En criollo: engaña. Y sí, en esta escenario difícilmente exista un negocio próspero que genere ganancia o algún sistema inteligente de inversión para poner la plata a trabajar.

¿Hace falta decir por qué esto se considera ilegal en un montón de países?

Estafas piramidales famosas

En Argentina tuvimos varias de estas estafas piramidales, aunque como la justicia todavía investiga, no podemos dar nombres hasta que no se haya comprobado el delito. Algunas de las últimas que saltaron a los medios y que tienen alcance nacional, ofrecían rendimientos altísimos por inversiones en dólares -a niveles lamentablemente irreales-, criptomonedas propias, y hasta capacitaciones que prometían cambiar tu chip y convertirte en crack del trading de los mercados de valores. 

Otros casos que llegaron a ser muy notorios porque se involucraron actrices y periodistas, fue el del telar de la abundancia “feminista”. Se apoyó en las ideas de sororidad y de economía solidaria para estafar a cientos de mujeres que nunca recuperaron su dinero.  

Inclusive en 2022 aparecieron varias denuncias en contra de un sitio web en donde se pueden hacer apuestas sobre eventos deportivos. ¡Ojo!

Acá hacemos un pequeño stop para aclarar que no todas las personas que participaron de estas propuestas se sienten estafadas, de hecho algunas todavía confían en los objetivos y el sistema de recompensas. Y sí, en general son quienes recuperaron su dinero o incluso obtuvieron ganancias. 

En ciertas ocasiones podrás escuchar que alguien cobró, y por eso defiende el negocio / emprendimiento / organización / fundación. Las primeras personas que entran suelen recibir dinero, porque generan el boca en boca necesario para difundir la propuesta, y que más personas se sumen.

No me dejes caer en la trampa

Lo piden Los Pericos, así que te damos algunos tips para evitar caer en estas estafas:

  • “No todo lo que brilla es oro” y “mejor prevenir que curar”, son dos dichos que vienen como anillo al dedo para darte cuenta de que algunas propuestas son tan increíbles como sospechosas. Antes de entregar tu plata, observá qué intereses está pagando el mercado por una inversión similar. Si el número es demasiado estrafalario, andá con pie de plomo, porque nadie regala nada. Y si te piden que lleves a x cantidad de personas, ¡tené aún más cuidado! 
  • Averiguá sobre la empresa y sus titulares a través de algún que otro informe comercial. Es importante conocer los nombres y apellidos de las personas que están detrás de todo. En ciertos casos podrás descubrir gracias al Central de deudores que no son muy prolijas y que tienen un pasado flojito de papeles.  
  • Para saber si el negocio es real, pedí la habilitación de la Comisión Nacional de Valores.
  • ¿Sentís que podés haber sido víctima de una estafa? Hacé la denuncia para que la justicia intervenga y no sigan cayendo más personas. 

Ahora sí ya sabés: prestar atención a estas cosas nunca está de más. Podés salvarte vos o salvar a alguien cercano. Dale, que nos cuidamos entre todas y todos.