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Cuando pensás en cheques, ¿se te viene a la cabeza uno de esos gigantes en un programa de tele? ¿Pensás que es algo que quedó en los 90’s? ¡No! Y no solo se siguen usando, sino que creció un montón su emisión gracias a una actualización en su formato. Si te resulta confuso, ¡te lo contamos en un minuto! 

Los cheques son documentos firmados por el propietario de una cuenta corriente que habilita a la persona destinataria a recibir la cantidad de dinero indicada. 

Existen 3 tipos de cheques: 

  • Comunes
  • De pago diferido
  • Cancelatorio

Aunque existen las transferencias, estas órdenes de pago siguen vigentes porque posibilitan transacciones en distintos bancos y países, y realizar pagos en diferido. Además, son una alternativa segura para no andar con efectivo por la calle. 

Es importante que la información de un cheque sea la correcta, así que si te tiembla el pulso solo de pensar en armar uno, acordate de esto: 

  • No dejes espacios delante de los importes en número, ni en letras. ¡Es para evitar que puedan sumar cifras!
  • No dejes espacios entre las palabras o los nombres escritos.
  • Cuando termines de escribir los datos, trazá una línea para invalidar el renglón.
  • Usá siempre la misma firma.
  • Completalo con tinta, no con lápiz.
  • Revisá dos (¡o tres!) veces que toda la información sea la correcta.
  • ¡Acordate de tener saldo en la cuenta para la fecha de débito!

Ahora te estarás preguntando, ¿no pasó de moda usar papel? Es verdad que la pandemia hizo que aumentara el uso de transferencias, billeteras virtuales y pagos digitales, así que los cheques también se sumaron a la movida. Durante el 2020 se potenció el uso de los cheques electrónicos o Echeqs. En marzo del 2020 en Argentina se habían emitido solo 9200 cheques electrónicos, ¡mientras que en enero del 2021 fueron 570.000! 

Algunos de los beneficios del cheque electrónico:

  • Emisión online (¡se ahorra un montón de papel y tiempo!)
  • Menor cantidad de rechazos.
  • Reduce la posibilidad de fraudes y falsificaciones.
  • Podés seguir online todo el ciclo de vida del Echeq.

¿La tenés un poco más clara? Esperamos que ahora cada vez que te nombren un cheque puedas pensar en algo más que el video de Romina abrazando su premio y gritando “¡mirá de quién te burlaste, Barney!”

PD: nos quedamos con la duda y googleamos si los cheques gigantes se pueden cobrar. ¿Sabés que sí? Siempre que cumplan con la información que tienen que tener, no debería haber problema. Eso sí, ¡no intentes meterlo en un cajero! 

Y vos, ¿usaste alguna vez un cheque? ¿Te parece un instrumento útil?