Tiempo estimado de lectura: 1 min 20 seg

Ya hablamos de ahorro, inversiones y cómo armar un presupuesto. Pero está faltando una pieza para tu organización financiera: cómo crear un fondo de emergencia y hacerlo rendir.

“¿Qué es un fondo de emergencia?”, te estarás preguntando. La respuesta es muy simple: es una parte de tu ahorro que tiene el objetivo de salvarte las papas o funcionar como salvavidas para mantenerte a flote aún en situaciones que afectan tus finanzas. Para usarlo, la ocasión tiene que cumplir con tres mandamientos:


1° ¿Es un gasto imprevisto?

2° ¿Resulta necesario?

3°¿Califica como urgente?

Si la respuesta es sí, podés recurrir a tu fondo de emergencia. Con esto bien clarito, vamos a ver qué reglas tenés que seguir para organizarte.

Para armar tu fondo de emergencia, se calcula que más o menos tiene que equivaler a tres sueldos por año. No te desesperes si te parece un montón e imposible. Des-pa-ci-to. No tenés por qué empezar ahorrando una fortuna de arranque, sino que podés ir juntando de a poco, con una cifra que te resulte cómoda guardar todos los meses y te sirva para cubrir cualquier imprevisto, como la rotura de un caño en casa, cuestiones de salud, o quedarte sin trabajo, por ejemplo. 

Hay una gotera en el techo. El tipo de imprevisto que nunca es bien recibido y que cuesta plata. Cuando existe un fondo de emergencia, es más fácil afrontarlo.

Algunos tips para armar tu fondo de emergencia:

  • Calcular los gastos fijos: para saber realmente cuánta plata necesitás para el fondo de emergencia tenés que calcular lo que gastás sí o sí todos los meses. En esta categoría entra el alquiler y las expensas, los servicios e impuestos, el pago de la tarjeta de crédito, y el súper.  
  • Revisar anualmente el fondo de reserva. ¿En los últimos doce meses hiciste un cambio en el estilo de vida? Te recomendamos aprovechar el inicio del año para revisar tus gastos habituales y chequear si te sirve lo ahorrado o si es necesario actualizarlo.
  • ¿Cómo hago para que no pierda su valor? El fondo de emergencia no es una inversión, pero lo tenés que hacer rendir. Considerá algún instrumento que te permita conseguir liquidez en un corto plazo -24 o 48 horas- y que no sea de alto riesgo. Una forma de resguardarte de la devaluación es el ahorro en moneda extranjera, en criptomonedas estables, o colocarla en fondos comunes de inversión. 
  • Si lo usaste, ¡reponelo! En caso que hayas tenido que recurrir a tu fondo por una causa justa, es momento de volver a trabajar para recuperarlo en la medida que puedas.  

El fondo de emergencia es un instrumento que brinda tranquilidad y estabilidad ante imprevistos, ¡que nunca faltan! Tal vez te parezca que es un plomo tener que separar plata para ahorro, plata para invertir y otro poco para fondo de emergencia, pero una vez que lográs esas cajitas con diferentes objetivos, podés tomar decisiones con menos condicionamientos. 

Si tenías la idea de que era imposible armarlo, habrás visto que no es así, aunque requiere constancia y un poquito de esfuerzo. Así que ya sabés, ¡organizate para que no tengas que encargarte de la recarga del aire acondicionado recién en junio!