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Seguramente hayas escuchado hablar de hábitos financieros. Es que si no es el concepto con el que más machacamos, tiene que estar muy cerca. Tenemos una razón muy clara: uno de los errores en las finanzas personales más comunes es no tener estos hábitos incorporados, y todo lo que es Educación Financiera apunta a revertir esa situación.

Tener hábitos financieros saludables es fundamental, pero no solo para no perder plata, sino también para ganarla. Aunque no lo creas, las microfinanzas en Argentina son también una fuente de ingreso de unos pesitos extra mes a mes.

No será como ganar dinero en internet, pero definitivamente mejorar tus costumbres pueden transformar tu economía personal de forma muy positiva. Así que acá te dejamos algunos consejos financieros sencillos para que empieces a aplicar.

No todos los hábitos son malos… ¡menos en finanzas!

El hábito es esa acción que se realiza de forma natural de tanto que lo repetiste. Si bien no todos los hábitos son buenos, generalmente trabajamos para erradicar las malas conductas y transformarlas por algunas más positivas. Cuando de microfinanzas personales se trata, esto es exactamente igual.

Lo que buscamos es interiorizar una acción que sea positiva para nuestras vidas. Si no sabés por dónde empezar, esta lista puede ayudarte.

1. Establecé metas financieras

Tener objetivos claros en tus finanzas puede ayudarte muchísimo para todo lo demás, ya que ordena todas las acciones que lleves a cabo con tu plata, ya sea ahorro, inversión, desendeudamiento, compras, etc. 

Siempre es bueno plantearte metas que sean específicas, medibles, alcanzables, relevantes y con cierta duración de tiempo (SMART). No, convertirte en una persona exageradamente rica no es una meta aceptable en estos términos. Pero comprar un auto o ahorrar cierto porcentaje de tu sueldo, por ejemplo, sí. 

2. Armá tu presupuesto

El presupuesto es el pilar de cualquier hábito financiero, porque es la única forma de saber con exactitud cuánta plata entra y cuánta plata sale. De esta forma, organizás y administrás mejor los gastos, y podés ver fácilmente dónde hay que mejorar.

Eso sí: es clave que armes tu presupuesto de forma realista, en función de tu estilo de vida y de tus ingresos. Empezá a registrar ingresos y egresos mes a mes y vas a ver cómo, dentro de poco, se va a convertir en un hábito.

¿Ya te armaste un presupuesto?

3. Pagá en tiempo y forma

Parece obvio, pero cumplir con las obligaciones es súper importante. Y acá entra todo: impuestos, facturas, el resumen de la tarjeta de crédito, la cuota del préstamos al banco, deudas, todo.

Estar al día hace que sea menos probable entrar en mora, tener que pagar multas o bancar intereses cada vez más grandes. Básicamente, pagar en tiempo y forma hace que después no termines pagando más por lo mismo. Trucazo.

Y no es tan difícil, solo tenés que planificar. Oh, sí sí… con el presupuesto. 

4. Ahorrá, siempre ahorrá

Tan importante como el presupuesto es el ahorro. Bendito ahorro, aunque a veces parece tan difícil. Guardar una parte de tus ingresos para el futuro o para cumplir esas metas que te propusiste en el punto 1 es de esos hábitos financieros que no pueden faltar nunca. 

5. Evitá las deudas a toda costa

Otro punto que parece obvio pero que nunca está de más recordar: siempre que no sea estrictamente necesario —porque, en algunos casos, puede ser muy útil—, ¡evitá endeudarte! O, al menos, hacelo con moderación.

Traducción: tratá de no pagar todo con la tarjeta de crédito, siempre que puedas pagá la totalidad de las facturas y fijate si en serio necesitás ese préstamo preaprobado que parece tan tentador. Y, por supuesto, no gastes más de lo que ganás.

Si ya tenés deudas, es importante que pongas tus esfuerzos seriamente en salir de ellas. De a poco o más rápido, pero de forma constante.

6. Prevení y protegete ante lo inesperado

La vida está llena de sorpresas, también en el ámbito financiero. Así que estar medianamente ready para ellas es algo que no viene mal. Obviamente, acá el ahorro es clave en este sentido, ya que pueden ayudarte a sortear situaciones de vacas flacas —hola fondo de emergencia.

Pero, también, podés recurrir a herramientas que te ayuden a costear posibles gastos futuros, como seguros de auto o de hogar, ni hablemos de una cobertura médica. Si bien representan un gasto dentro de tu presupuesto, a la larga pueden salvar tu economía personal.

7. Invertí

Por último, no podía faltar la inversión. No hace falta ser experto en la Bolsa de Valores para poder invertir. Hay muchos mecanismos accesibles para cualquier tipo de inversor, por lo que no hay excusas.

Es muy simple: los pesos abajo del colchón valen cada día menos, ya que se van devaluando. Así que invertir es una forma de proteger tu plata, y por el otro, de hacerte de unos pesitos más.

Puede ser un plazo fijo, criptomonedas, una cuenta remunerada como la de Naranja X, un fondo inmobiliario o, incluso, un emprendimiento propio. Vos elegís la forma, pero es importante que te animes a hacerlo.

Ahora bien, ya no hay excusas para empezar a trabajar en tus hábitos financieros saludables. Ponete las pilas y transformá tus finanzas para bien. Dale, que este 2023 te convertís en héroe o heroína de tu economía personal.

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